Ventajas del papel fine art de algodon

Papel 100 % algodon-Wildprints-Cotton Fever-La-Camara-Roja-©Andres Jimenez
©Andres Jimenez

En nuestro Laboratorio de impresión fine art, nuestro papel estrella el tipo de papel que que más recomendamos es el papel 100 % algodón (papeles compuestos por fibras de algodón). A menudo nos preguntáis porque estos papeles son tan buenos y ahora os vamos a decir por qué.

Composición de los papeles fine art

Sin entrar en las cualidades físicas del papel que podemos apreciar mediante el tacto en el momento de tenerlos en nuestras manos, nos damos cuenta de que un papel 100 % algodón es un papel superior. Pero esta suavidad del papel y ese tacto tan característicos tiene su origen en su composición. Vamos a ver por qué.

Para la fabricación del papel, normalmente se utilizan dos tipos de fibras de pasta de celulosa de las que normalmente se hace el papel: madera y algodón.

De la madera de los árboles se extraen las fibras de alpha celulosa, las cuáles suelen contener ácidos y lignina, la cuál es la responsable del color amarillento y el envejecimiento en los papeles con el paso del tiempo.

Para eliminar la lignina del papel y mejorar la conservación del papel, éstos son sometidos a procesos químicos para blanquearlos que, en algunos casos, producen papeles más blancos pero en los que no se ha eliminado del todo la lignina, lo que produce la coloración amarillenta en el papel en unos pocos años.

Papel 100 % algodón

En cambio, las fibras de algodón son las fibras más duraderas y proceden de las fibras finas que se dejan en la semilla de una planta de algodón después del proceso de desmotado.

Estas fibras de entrada no contienen lignina, por lo que no es necesario aplicarles ningún tratamiento químico previo para su eliminación, lo que contribuye a la conservación del medio ambiente, a la vez de que se garantiza la durabilidad y la conservación de los colores en el papel a lo largo del tiempo.

Cuando las fibras de algodón se convierten en pasta, tienden a deshilacharse y crear cientos de fibrillas minúsculas que cuando se mezclan con agua, se entrelazan creando una superficie uniforme con mucha resistencia y flexibilidad.

Esta superficie es fácil de reconocer cuando tocas con las yemas de los dedos un papel 100 % algodón, puedes sentir como un suave terciopelo en su superficie, creando una capa tridimensional en relieve, capaz de absorber una mayor cantidad de tinta, produciendo una mayo riqueza tonal en las imágenes al tiempo de conseguir una mejor gradación en los negros puros.

Papel 100 % algodón
©Ana Galvañ

Un blanco perfecto

Por otro lado, otra característica de los papeles muy apreciada para conseguir una alta fidelidad en la reproducción del color de nuestras fotografías es la blancura del papel.

Normalmente, esta blancura se consigue artificialmente mediante procesos químicos que “blanquean” el papel mediante la adición de blanqueadores ópticos.

Los blanqueadores ópticos (OBA) son agentes químicos que se utilizan muy a menudo en los papeles fotográficos (por ejemplo, papeles RC). Éstos se incorporan al revestimiento y a veces a la propia base del papel.

Las fibras naturales de alpha celulosa (procedentes de las fibras de la madera), tienden a absorber los rayos en los azules y, por tanto, poseen un aspecto amarillento. De este modo, es necesario aplicar blanqueadores que compensen artificialmente esta pérdida en la gama.

Así, el papel parecerá más blanco y más luminoso debido a su efecto fluorescente.

El principal inconveniente de los blanqueadores ópticos es que pueden sufrir una degradación de sus propiedades de fluorescencia, haciendo que el papel pierda su «blancura» inicial y recupere su color natural, de tono más amarillento.

Por otro lado y en cuanto a la gestión del color, resulta más difícil controlar eficazmente el resultado de determinadas imágenes en papeles más o menos blanqueados.

Papel 100 % algodon
©Eloy Gonzalez

La prueba del algodón

En un papel 100 % algodón, estas fibras están blanqueadas de forma natural, por la presencia de pigmentos naturales en su propia composición, por lo que no es necesario añadirles blanqueadores, siendo más estables químicamente y no suelen verse afectados por procesos de envejecimiento, son más duraderos a lo largo del tiempo.

Los papeles de algodón son conocidos por su pureza, duración y permanencia, convirtiéndolos en el mejor soporte de impresión giclée para los artistas que deseen crear una obra de arte que dure en el tiempo y mantenga sus propiedades de reproducción fiel del color al archivo original.

Papel 100 % algodon