El Encuadre y La Figura – Tu Escuela de Fotografía

El Encuadre y La Figura

Lo que tienes delante de ti, lo tiene todo el mundo. Las cosas que ves, las puede ver todo el mundo. © David de Flores. Kodak Tri X 400 y Bronica S2

 

 

Lo que tienes delante de ti, lo tiene todo el mundo. Las cosas que ves, las puede ver todo el mundo. Las flores, los árboles, las calles, los coches, las nubes, las ventanas, el mar. Todo está ahí fuera.

Hay una canción que dice que las mejores cosas en la vida son gratis. Y es así. Lo mismo pasa con las fotos. Las mejores cosas que podemos fotografiar están muy cerca de nosotros y no hay que pagar por ellas.

El problema es que muchas veces no las vemos.

Buscamos siempre lo extraordinario. Lo peculiar. Lo accidental. Lo pintoresco y lo insólito, creyendo asi que lograremos hacer algo único y original sin caer en la cuenta que lo extraordinario está junto a nosotros.

Cuando por fin te das cuenta, ves el mundo de otra manera, apreciando las pequeñas cosas. Los detalles que hacen únicos tus momentos de cada día. Tomas consciencia de lo que te rodea. Y el mar que has visto mil veces, hoy parece distinto.

 

 

 

El Mar series @David de Flores. Kodak Portra 160 Bronica S2

 

 

Algo parecido pretende conseguir la meditación. Hacer de ti un SER consciente. Y la fotografía en cierto modo es como meditar, por lo menos para mí.

Cuando eres consciente te conviertes en un ser que escucha, un ser que observa y está atento a cualquier cosa porque resulta que todo es importante. Todo es único. Y tú estás en el centro de todo eso.

Entonces eres infinito.

Te expandes por cada milímetro de vida sin apenas mover un dedo.

Ya no necesitas escalar el Everest.

Lo tienes junto a ti.

Lo mismo pasa con la fotografía, otra vez.

Pensamos que yéndonos a un lugar exótico, muy, muy lejano, donde existen unos paisajes que sólo hemos visto en las películas poblado por gentes ataviadas con trajes simpáticos de colorines conseguiremos realizar el gran reportaje de nuestra vida. Podría ser. Pero igual no tienes tiempo para cruzar el planeta y perderte un mes fotografiando en mitad de la jungla porque ni tu jefe te da un mes de vacaciones y tampoco puedes abandonar tu casa y familia, asi sin más.

Entonces es cuando te vienes un poco abajo y piensas que estás perdiendo una gran oportunidad de hacer algo grande.

 

 

Serie Arboles. @ David de Flores. Kodak Tri X 400 Mamiya 7

 

 

Llegados a este punto es mejor que no te lamentes por lo que no has hecho todavía, porque tiene fácil solución. Si de verdad lo quieres, hazlo. Just do it, te lo están diciendo tus zapatillas, pero si aún te surgen dudas, puedes hacerte un par de preguntas de este tipo:

Si tuvieras que explicar como te sientes cuando eres feliz, ¿que dirías?

y si te preguntarán que necesitas en tu vida para ser feliz, ¿qué sería?

 

 

Silvia y Tristán. La Libreta Mágica. © David de Flores. Kodak Tri X 400 Bronica S2

 

Si no tienes nada que responder, está claro, ponte de nuevo tus zapatillas y sal pitando a cualquier rincón perdido del mundo que quieras fotografiar. Si has respondido aunque sea solo una línea en cada pregunta, la solución la tienes justo ahí. Fotografía lo que te hace feliz. Lo que sea, pero fotografíalo. Pueden ser pingüinos, árboles, gente por la calle, domingueros en la playa, depósitos de hormigón, escaparates, perros encerrados en coches, cajeros automáticos o tu propia vida. Lo que realmente necesita la fotografía son fotógrafas y fotógrafos enamorados de su tema, sea cual sea.

Necesitamos encuadrar lo que amamos.

Colocarlo en nuestro punto de enfoque.

Medir su luz.

Componer su figura.

Y apretar el botón.

 

Amor, humor y respeto

 

Silvia Marte. La Libreta mágica. © David de Flores. Kodak Tri X 400 Mamiya 7