Una hora diferente del día

A lo largo de un mismo día nos podemos encontrar con diferentes tipos de luz. Estos distintos matices lumínicos afectan a la textura y el volumen de nuestras fotografías. Es importante educar nuestra mirada fotográfica para saber interpretar la luz con la vamos a trabajar, así le sacaremos mayor partido a la escena y conseguiremos hacer la foto que estamos buscando.

LUZ DE LA MAÑANA:

Conseguimos una luz suave y homogénea, con tonos pastel. Cuando trabajamos en espacios amplios los detalles más lejanos aparecen difuminados.

David Flores – Luz del amanecer

 

LUZ DE MEDIODÍA:

Es una luz intensa y dura. Las sombras sutiles desaparecen y las que captamos con nuestra cámara son muy marcadas y oscuras. Esto suele afectar negativamente a los volúmenes, son luces difíciles y debemos tener cuidado cuando hagamos las fotografías.

David Flores – Luz de medio día

 

LUZ DEL ATARDECER:

Conseguimos iluminar con tonos dorados y cálidos, las sombras que produce son tenues y sutiles. Resalta de forma natural la textura y el volumen de los objetos de nuestra fotografía.

David Flores – Luz de atardecer